Por Sebastián Di Domenica. El gobierno nacional anunció en las últimas semanas un paquete de propuestas en materia de inteligencia artificial que chocan de frente con las tendencias globales. Mientras la mayoría de las naciones busca establecer marcos legales ante el avance de la IA, Argentina anuncia un camino de desregulación extrema. Los tres ejes que plantearon desde la presidencia llevan a un escenario riesgoso y de beneficios inciertos.

La primera de las propuestas controvertidas es la decisión de no regular la inteligencia artificial. En un escenario donde la Unión Europea aprueba leyes basadas en riesgos, China impone restricciones y Estados Unidos revisa su postura desreguladora, Argentina elige avanzar sin normativas. La ausencia de un marco legal para una tecnología con potencial disruptivo y de alto riesgo expone a la sociedad a situaciones de desamparo jurídico, donde conflictos como el uso indebido de datos o la toma de decisiones autónomas podrían quedar sin respuesta clara.

El segundo punto de conflicto es la creación de sociedades comerciales gestionadas íntegramente por inteligencia artificial y robots, sin la obligatoriedad de responsables humanos. El proyecto busca reformar la Ley de Sociedades Comerciales para incorporar estas entidades autónomas como personas jurídicas. Sin embargo, esta figura legal plantea un problema fundamental: la dificultad para definir la responsabilidad. En el derecho tradicional, el dueño de un cosa responde por los daños que este cause, pero al otorgar personería jurídica a una IA (que también es una cosa), se desdibuja la cadena de responsabilidad penal o civil, y dejaría vacíos legales en casos de fraude o perjuicios.

La crítica a esta iniciativa trasciende las fronteras. El historiador Yuval Noah Harari advirtió sobre los riesgos de dotar a la IA de autonomía legal, al señalar que, al no tener necesidades biológicas ni miedo a consecuencias como la prisión, estas entidades podrían operar sin los incentivos tradicionales para cumplir con la ley. Además, este modelo solo tiene precedentes limitados en paraísos fiscales, lo que refuerza los temores de que se abran puertas a la impunidad y al abuso del sistema.

El tercer eje de la polémica es la reducción de impuestos a las empresas tecnológicas más poderosas del mundo. En un contexto donde estas corporaciones ya disfrutan de ventajas competitivas globales, el beneficio fiscal propuesto por el gobierno argentino genera interrogantes sobre su conveniencia. La medida no solo favorece a actores con recursos ilimitados, sino que también ignora el impacto que su instalación masiva podría tener en la economía local.

La instalación de infraestructuras como los *data centers* de IA conlleva un costo ambiental y energético significativo. Estos centros consumen grandes volúmenes de agua y electricidad, recursos que podrían afectar el suministro público y las tarifas para los ciudadanos. Antes de otorgar exenciones fiscales, el Estado debería evaluar rigurosamente estos impactos, para asegurar que los beneficios para las empresas no se traduzcan en perjuicios para la población.

Detrás de estas propuestas, hay un trasfondo que genera aún más desconfianza: las reuniones entre funcionarios nacionales e inversores y magnates del sector tecnológico, como Peter Thiel. Estos encuentros refuerzan la percepción de que las medidas responden más a intereses privados que a una estrategia de desarrollo sostenible y equitativo para el país. La falta de transparencia en estos procesos agrava las dudas sobre el verdadero objetivo de estas reformas.

Argentina se enfrenta así a un dilema: si prioriza la atracción de inversiones con normas flexibles o si protege a sus ciudadanos y su soberanía con regulaciones claras. En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, la ausencia de controles puede ser tan peligrosa como la propia innovación sin límites.

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*Fuente: Columna de Sebastián Di Domenica en el programa Pase lo que pase en AM 770 Radio República con Darío Villarruel y Silvia Moscoso*

[Video: Argentina a contramano del mundo: rechazo regulación IA y proyecto sociedades comerciales robotizada](https://youtu.be/OS93wvIFVpA?si=eY7vOrGdVU84c8gX)